Texas podría obtener entre tres y cinco lugares más en el Congreso después del censo del 2010, más que ningún otro estado.
Aparte de una mayor representación, más curules significarían una porción más grande de recursos federales.
Más de $400,000 millones son distribuidos anualmente en base a las estadísticas de población, y Texas ciertamente podría usar su parte en hospitales, escuelas y carreteras. Pero para ello necesitamos un conteo demográfico preciso.
Desafortunadamente Texas también es segundo después de California entre los estados que tienen una población difícil de cuantificar, de acuerdo con un estudio de cifras del censo realizada por la Annie E. Casey Foundation.
Más de una cuarta parte de la población de Texas vive en áreas de difícil conteo, según el estudio, y Dallas y Harris son dos de los 10 condados con mayor cantidad de personas radicadas en áreas de difícil conteo. Sucede que también son condados que tienen una numerosa población hispana.
Esta información ha motivado a varias organizaciones nacionales hispanas a movilizarse para garantizar un conteo preciso de todos los latinos para el 1 de abril.
El mes que viene será de mucha actividad de parte de organizaciones y funcionarios locales y nacionales.
El Fondo Mexicoamericano para la Educación y la Defensa Legal (Maldef) llevará a cabo un foro el 6 de febrero en el Salón de las Américas para hablar a los líderes comunitarios y voluntarios de la importancia de animar a los latinos a hacerse contar.
"Dallas tiene un gran número de población inmigrante, una gran cantidad de desempleados y personas que viven de la asistencia pública, además de un alto grado de deserción escolar... todo lo cual deriva en una población de gran movilidad que tiende a no responder a los cuestionarios del censo", dijo Anna Alicia Romero, directora regional del proyecto para el censo de Maldef.
A Romero también le preocupa que la mala situación económica del país pueda disminuir o eliminar recursos para el censo. Una razón más para que las organizaciones locales unan esfuerzos para garantizar un conteo preciso, añadió Romero.
Sin él, "Texas deja dinero en la mesa, y esto crea un ambiente de más inequidad".
La Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (Naleo) también estará enviando información a funcionarios hispanos en todo el país sobre lo que deben hacer para promover el censo, dijo la concejal de Dallas Pauline Medrano, vicepresidenta del Comité Asesor del Censo 2010.
Según ella el gobierno de la ciudad de Dallas destinó $240,000 para las labores del censo, a pesar del déficit presupuestario, y pidió a todos los miembros del cabildo llegar a las áreas de difícil conteo en sus respectivos distritos este 6 de marzo.
"Cualquier lugar de difícil conteo en que se encuentre nuestra gente, ahí es donde hay que llegar", dijo. Al igual que Maldef y Naleo, Medrano dijo que se ha estado acercando a asociaciones vecinales y organizaciones religiosas para hacer saber la importancia de participar en el censo. Muchas iglesias están al tanto de que a mediados de marzo se estarán enviando por correo los formularios del censo.
La Diócesis Católica de Dallas designó el 21 de marzo como el "domingo del censo". Grupos protestantes designaron el 14 de febrero como "día de amar a tu comunidad". Parece que la cuenta regresiva ya empezó.