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Testifican contra Félix

Presentan evidencia en juicio

07:02 AM CDT on Friday, August 24, 2007

Por SERGIO CHAPA/Al Día

Varios policías testificaron el jueves que cuando José Félix fue detenido en un aeropuerto de Chicago, el ex maestro de Dallas traía consigo un teléfono celular desde donde los secuestradores de un restaurantero de Oak Cliff llamaron a su familia para pedir rescate.

La mochila de Félix también traía una máquina electrónica para distorsionar la voz, otro implemento que fue utilizado por los secuestradores que posteriormente asesinaron a Óscar Sánchez luego de secuestrarlo el 18 de enero del 2005.

La fiscalía en el caso de homicidio capital en contra de Félix también presentó de testigo a un comerciante que aseguró que Félix había sido la persona que le compró el celular prepagado menos de un mes antes del secuestro del copropietario de los populares restaurantes Mi Ranchito y Calle Doce de Dallas.

Los testimonios se dieron al final de un día que comenzó con un revés para la defensa de Félix, ya que la jueza Lana Myers del Juzgado Estatal de Distrito 203 determinó que todas las declaraciones que Félix hizo a la policía de Chicago luego de su arresto hace más de dos años sí pueden ser utilizadas en su contra, ya que está satisfecha que el acusado estaba consciente de sus derechos legales y sabe inglés.

Félix, originario de Sinaloa, México, y Edgar "Ritchie" Acevedo están acusados de secuestrar y asesinar a Sánchez luego de un fallido intento de cobrar una recompensa de 3 millones de dólares por parte de su familia. Félix sostiene que él no tuvo nada que ver con el secuestro y la muerte de Sánchez, y que su único crimen fue vivir en la casa de Acevedo y estar en otro cuarto cuando sonaron los disparos.

El acusado también sostiene que Acevedo y un hombre que no conoce y que traía una máscara de esquí fue quien ayudó a Acevedo a cometer el crimen y a mantenerlo amenazado para que no dijera nada. La identidad o existencia de esta tercera persona nunca ha sido comprobada.

John Read, el abogado defensor de Félix, dijo el jueves que aunque la policía hubiese encontrado el teléfono y la máquina de distorsión en la mochila de su cliente, eso no prueba que fue él quien los usó.

Read agregó que los investigadores no tomaron la información de su cliente sobre el segundo sospechoso seriamente, y que lo están enjuiciando por un crimen que no cometió.

Pero, en el transcurso del día, los fiscales tejieron una cadena de evidencia que según ellos demuestra la participación de Félix en el delito.

El detective Bill Schobert, de la policía de Chicago, testificó haber encontrado el teléfono, la máquina y un segundo celular en la mochila de Félix el día que fue detenido en el aeropuerto Midway cuando esperaba abordar un avión a Guadalajara, México. Dos policías de Dallas afirmaron haber recibido los teléfonos por parte de la policía de Chicago.

Y el detective Steven L'Huillier, del Departamento de Policía de Dallas, testificó que las llamadas que recibió la familia de Sánchez por parte de los secuestradores provinieron de uno de esos teléfonos.

Mike Lay, el dueño de una tienda de Cingular Wireless en Cedar Hill, testificó que Félix le compró ese teléfono el 22 de diciembre del 2004, así como una tarjeta de minutos prepagados.

Archivos telefónicos presentados ante la corte el jueves revelaron que con ese teléfono se hicieron las llamadas que recibió Laura Sánchez, madre de la víctima, y que las llamadas fueron hechas desde la misma vecindad de Duncanville donde vivía Félix, y desde las inmediaciones del centro comercial en Arlington donde le indicaron que dejara el dinero del rescate.

Laura Sánchez había testificado el miércoles que las llamadas que recibió parecían provenir de un "robot". El jueves, la fiscalía hizo una demostración para los jurados con la máquina de distorsión para demostrarles el efecto mecánico.

Un día antes, Félix había testificado que no comprendía completamente lo que el policía de Chicago que lo interrogó le estaba diciendo en inglés, y afirmó haber sido intimidado.

Pero Joe DeCorte, ex investigador de homicidios de la policía de Dallas, testificó que él también habló con Félix y que su versión de los hechos era a veces contradictoria y no coincidía con los hechos.

"No existe ninguna duda en mi mente que había numerosos indicios que (Félix) estaba involucrado en este caso," dijo DeCorte.

El juicio continúa hoy. Aunque en los casos de homicidio capital los fiscales pueden pedir hasta la pena de muerte para el inculpado, en el caso de Félix la fiscalía está pidiendo como castigo la cadena perpetua.

Jennifer Emily del Dallas Morning News contribuyó a este reporte.

schapa@aldiatx.com

469-977-3650

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