Por un año entero, los estudiantes de Mi Escuelita tuvieron un patio, pero sin juegos infantiles para trepar, colgarse, deslizarse y divertirse.
MARK M. HANCOCK/ESPECIAL PARA AL DÍA
Algunos de los voluntarios de Deloitte que ayudaron a levantar un área de juegos para los alumnos de Mi Escuelita.
Pero eso cambio este viernes, cuando un grupo de casi veinte voluntarios trabajó a lo largo del día para ensamblar varios juegos y dejarlos a los niños.
Los voluntarios eran trabajadores de la empresa financiera Deloitte, que cada año dedica un día entero para que todos sus empleados en los Estados Unidos hagan servicio comunitario. En Dallas, casi 1,000 empleados de la compañía no fueron a trabajar el viernes.
"Estamos tan agradecidos de que estén aquí", dijo Elsa Ibarra, administradora de Mi Escuelita. "Los niños no tenían nada con que jugar. Nuestros estudiantes sonreirán más por lo que (ellos) hicieron".
El programa Mi Escuelita ayuda a niños de entre 2 y 5 años –la mayoría hispanos– a aprender inglés y ser bilingües desde pequeños. De los 6 planteles que tienen en Dallas, el ubicado en Ross y Henderson – donde los voluntarios estuvieron trabajando– abrió hace un año y tiene más de 70 alumnos.
Desde la 7 a.m., los voluntarios empezaron a ensamblar el resbaladero en el patio, sembraron arbustos e instalaron una mesita para que los niños pudieran comer ahí. También leyeron libros y les dieron nieve a todos los estudiantes.
Vangie Garza, del Centro Voluntario del Norte de Texas, y que ayudó a Deloitte a organizar el proyecto de Mi Escuelita dijo que los voluntarios no solo ayudan a la escuela, sino también dan un buen ejemplo a los estudiantes.
"No importa que tan pequeño sea (el esfuerzo)...pues será inmenso para los corazones a los que llegan".
En el Día de Impacto de Deloitte, como la empresa lo llama, todos los empleados de Dallas fueron a 19 sitios diferentes en el área para brindar su ayuda. Unos trabajaron con los ancianos, otros con niños discapacitados, o hasta doblando ropa en el Goodwill. Pero ayudar a Mi Escuelita fue algo especial para Osmín Hernández, el líder del proyecto.
"Ayudar a Mi Escuelita me atrajo porque soy latino y quise hacer algo para la comunidad latina", dijo Hernández. "Quise que los niños tuvieran algo que admirar".
Hernández contó que él emigró de El Salvador y aprecia los servicios que Mi Escuelita da a la comunidad hispana,
"No solo ayudaremos a Mi Escuelita una vez, quiero que sea algo que siga pasando", dijo Hernández. "Quiero ayudar a todos los sitios de Mi Escuelita".
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