Los Mavericks aceleraron por la vía rápida para cerrar el año con una espectacular remontada.

G.J. McCARTHY/DMN
Josh Howard festeja una anotación durante el partido frente a los Timberwolve.
Después de ir abajo por 29 puntos, orquestaron el regreso más grande en la historia de la franquicia atrás de Jason Terry, Dirk Nowitzki y su defensiva, que apretó en el momento indicado.
Los Mavericks derrotaron el martes 107-100 a Minnesota en el American Airlines Center, en el que fue su último partido del 2008.
Dallas recibe a los Sixers de Filadelfia mañana por la noche.
Terry finalizó con 29 puntos; Nowitzki, con 24, y Josh Howard sumó 23.
Fue una noche que los Mavericks comenzaron de manera miserable y se convirtió en una para el recuerdo.
Los Timberwolves tuvieron una ventaja de 70-41 al comienzo del tercer período cuando los Mavericks.
El primer paso de Dallas fue una serie de tiros con 22-2 para acercarse a 72-63. Terry anotó 12 puntos al tiempo que los Mavericks comenzaron el último periodo superando a los Timberwolves por 22-7.
Al Jefferson de Minnesota empató el partido a 98 con una canasta de tres tantos con 2:35 minutos restantes.
Pero Nowitzki sumó otro tiro con lo que Dallas tuvo una ventaja de 100-98 con 2:15 minutos.
Howard encestó un triple y Nowitzki subrayó el repunte con un tiro cerca de la canasta para dar a los Mavericks una ventaja de 105-98.
Por los Mavericks el boricua José Juan Barea con dos rebotes, una falta personal y dos tiros libres en dos oportunidades en 6:12 minutos de juego en los que sumó dos tantos.
Barea abandonó el partido en el primer cuarto con molestias en un hombro.
El entrenador de los Mavericks, Rick Carlisle, fue expulsado con 6:30 minutos en el primer cuarto, después de discutir con Kevin McHale.
Ambos fueron compañeros con los Celtics de Boston en los 80.