Los Mavericks acabaron la incertidumbre anoche en el American Airlines Center: aseguraron el séptimo puesto en la Conferencia Oeste y jugarán contra su más reciente rival, Nueva Orleáns, en la primera ronda de los playoffs.
VERNON BRYANT/DMN
Jason Terry (izq.), de los Mavericks, rebasa a Chris Paul, de los Hornets, durante el partido de anoche en el American Airlines Center. Dallas venció a Nueva Orleáns 111-98.
La victoria de 111-98 sobre estos mismos Hornets evita que los Mavs enfrenten a los Lakers de Los Ángeles de Kobe Bryant, aunque volverán a ver a Chris Paul, líder en asistencias de la NBA.
Los Mavericks terminan la fase regular con marca de 51-31, en un partido final en el que calentaron motores hacia playoffs.
"Todos jugaron para ganar, miramos la rotación que utilizaremos a partir de ahora", dijo Avery Johnson, entrenador de Dallas. "Cada vez que puedes mantener a este equipo (Hornets) por debajo de 100 puntos, eso es una buena señal".
Jason Kidd lideró la ofensiva de Dallas con 27 puntos y 10 asistencias. El armador además sumó 10 rebotes para registrar su "triple doble" número 100 de su carrera.
Dirk Nowitzki sumó 12 puntos y Josh Howard contribuyó con 19 más.
Nueva Orleáns, donde figuró el alero David West con 26 puntos, cerró los primeros dos periodos con dos puntos de ventaja. No fue hasta el final del tercer cuarto cuando Dallas tomó mejor control del juego.
Un triple de Kidd emparejó el marcador en 76 puntos cuando restaba minuto y medio del tercer cuarto. Brandon Bass siguió la línea ofensiva con un doblete y falta a favor para poner a los Mavericks arriba por primera vez desde el segundo periodo.
Nueva Orleás lideró hasta por 11 puntos hasta que Bass puso a Dallas arriba por el resto del juego.
Lo más difícil que se viene para Dallas será detener al armador Paul, quien sumó anoche 20 puntos con 10 aistencias.
De la mano de Paul, de 22 años, Nueva Orleáns (56-26) pasó de ser el quinteto más subestimado de la liga a uno de los contendientes más sólidos de cara a los próximos playoffs.
"Nos llevó de ser un quinteto con 18 victorias (en el 2004) al título divisional", dijo Byron Scott, entrenador de Hornets.
Paul es líder de la NBA en asistencias (11.6 por juego) y en robo de balones (2.72 por juego). Este año registró 11 partidos con al menos 20 puntos y 15 asistencias.
Scott negó que la corta edad de Paul será un obstáculo para cargar con la presión que implica guiar a Nueva Orleáns en la próxima serie de vida o muerte.
"Está muy bien equipado para manejar todo lo que nos espera, mientras más importante sea el partido, mejor va a jugar", agregó Scott.
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es bueno saber
Los Mavericks y Hornets se dividieron los cuatro partidos entre ambos dentro de la temporada regular. Ningún equipo ganó como visitante.