Ciudad de México – Un sicario presuntamente al servicio de narcotraficantes asesinó a balazos a un alto funcionario de la lucha de México contra las drogas.
El asesinato representa una nueva escalada de la guerra de los cárteles de droga contra el gobierno, señalaron analistas.
Edgar Millán Gómez, de 42 años y titular interino de la Policía Federal Preventiva, se convirtió en el tercer comandante y el séptimo oficial de la agencia federal en ser asesinado en una semana.
Apenas el 2 de mayo, Millán había anunciado la detención de varios miembros del cártel de Sinaloa y el aseguramiento de dinero producto del narcotráfico. La madrugada de ayer, Millán murió a consecuencia de 10 balazos que recibió al entrar a su modesto departamento en la Ciudad de México.
Las autoridades lograron la detención de su presunto asesino, Alejandro Ramírez Báez, que acechaba a Millán y lo atacó al momento que el comandante federal se separó de sus dos guardaespaldas, según el diario El Universal. Los dos guardaespaldas lograron detener a Ramírez, no sin antes recibir heridas de bala. Otro implicado fue detenido más tarde en la casa de Ramírez Báez.
"Esta es una demostración del poder" de los narcotraficantes, dijo Arturo Yáñez, ex asesor de la Procuraduría General de la República. "Nunca antes en la historia de México se había hecho blanco de los policías en esta manera, cuando menos no en la Ciudad de México... una vez que comience aquí, nadie va a poder pararlo".
Funcionarios de gobierno han manifestado que los asesinatos de policías son una señal de que se está ganando la lucha contra el narcotráfico. Yáñez afirma que las muertes de policías muestran lo contrario.
"¿Cuánta gente va a morir antes que sepamos que ya ganamos la guerra?", preguntó.
La muerte de los tres comandantes federales en una semana muestra la desorganización e ineficiencia de las agencias policiacas, dijo.
Afirmó que la integración de la nueva Policía Federal y la Agencia Federal de Investigación ha generado rivalidades que han distraído a los policías de su tarea contra el narco.
"La debilidad institucional es patética. No pueden proteger ni a su propia gente", dijo Yáñez.
Mientras tanto, funcionarios de México y EU lamentaron el asesinato de Millán.
"El gobierno federal hace un reconocimiento especial de la trayectoria profesional y de la determinación con la que el coordinador Millán Gómez combatió el crimen y la impunidad, así como el daño tan severo que infligió en la estructura operativa y financiera del crimen organizado", informó la Presidencia.
Garza dijo que "México ha perdido otro héroe" y urgió al Congreso de EU a aprobar la ayuda antidrogas conocida como Iniciativa Mérida.
Arturo Arango Durán, investigador del Instituto Ciudadano de Estudios sobre Inseguridad, dijo que los guardaespaldas no pueden proteger a funcionarios de la policía contra los narcotraficantes.
"Cuando una persona quiere matar a otra, lo hace, y eso es lo que está pasando ahora", afirmó. "Lo que se debe hacer es rápidamente mejorar el trabajo de inteligencia, empezando con información confiable, algo que nuestra policía no tiene".
Un investigador estadounidense dijo que la reciente ola de ataques en contra de altos funcionarios de la policía mexicana podría incrementarse en las próximas semanas en respuesta a la agresiva campaña de Calderón contra el narcotráfico.
"Estas son las señales de la desesperación... pero hay que dar crédito a la administración de Calderón por mantenerse firme en su campaña", dijo el funcionario, que pidió el anonimato.
Iliff escribe para el buró de México de The Dallas Morning News. Con información de Alfredo Corchado.