Ciudad de México – El guerrillero Ejército Popular Revolucionario (EPR), que el año pasado realizó atentados explosivos contra oleoductos en México, pidió el viernes a un obispo y a un grupo de intelectuales, actuar como mediadores para dialogar con el gobierno.
"Queremos nombrarlos intermediarios para dialogar con este gobierno y alcanzar la justicia que tanta falta hace a nuestro pueblo", dice el comunicado del grupo, que dirigió al obispo emérito Samuel Ruiz, al escritor Carlos Montemayor, al periodista Miguel Ángel Granados Chapa y al antropólogo Gilberto López y Rivas.
También pidió, en su texto publicado en un portal especializado en temas guerrilleros, la mediación del Frente Nacional Contra la Represión.
El EPR ha exigido desde hace varios meses al gobierno que presente vivos a sus compañeros Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, desaparecidos desde mayo del 2007 y que presuntamente fueron detenidos por la policía.
En su comunicado deja implícito que estos dos hombres están vivos, pues señaló que "hasta hoy los tienen todavía torturando".
"El gobierno de (Felipe) Calderón (presidente de México) niega tenerlos, cuando tenemos la seguridad de que los tienen, por eso para que los aparecieran hicimos acciones de autodefensa que continuaremos realizando si es que no los presentan vivos y en libertad", agregó.
Como parte de su campaña para exigir la presentación de sus compañeros, el EPR realizó el año pasado varias acciones de sabotaje contra las instalaciones de la empresa Petróleos Mexicanos (Pemex) que afectaron el suministro de gas en 10 estados del país.
En su comunicado, el EPR pidió a Samuel Ruiz, quien ya actuó como mediador en el conflicto de la guerrilla en el sureño estado de Chiapas, y a los intelectuales que "intervengan con su autoridad moral y sus buenos oficios para que se resuelva este problema de carácter nacional y se haga justicia".
"Les suplicamos, si es de su interés, nos den una respuesta por medio de la prensa cuando ya estén decididos a hacerlo o ano hacerlo. Nos atrevemos a planteárselos en virtud del peligro que corre la vida de nuestros compañeros".
El EPR surgió en 1996 y ha estado activo en Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Veracruz y la Ciudad de México.