McAllen – La cerca en la frontera entre Estados Unidos y México le dificultará la vida a algunos granjeros del sur de Texas, dañará un valioso hábitat para la fauna, afectará el paisaje y obstaculizará la vida en la frontera, admitió el Departamento de Seguridad Interna en un estudio de impacto ambiental.
Para la gente del Valle del Río Grande, dice el estudio, habrá severos efectos para 70 millas de segmentos de cerca que ayudarán a la Patrulla Fronteriza a controlar la inmigración ilegal. Pero añadió que los residentes se beneficiarán por el incremento de la seguridad ante "la actividad ilegal transfronteriza".
Las labores de construcción podrían comenzar en el Valle de Texas la semana próxima.