Nueva York – Wall Street concluyó el viernes la peor semana en su historia, con una sesión volátil en la que el Promedio Industrial Dow Jones llegó a variar un margen de 1,000 puntos, antes de cerrar con su mejor desempeño en los últimos días: una caída de más de 100 unidades.
AP
Dos corredores de bolsa celebran durante uno de los momentos en los que el índice industrial Dow Jones registró un alza durante la sesión del viernes. El Dow cerró con una caída de 128 puntos.
Los inversionistas siguieron abatidos por la parálisis de los mercados de crédito, pero siete días de pérdidas colosales hicieron que muchas acciones resultaran apetecibles para los cazadores de ofertas.
Pese a todo eso, el Dow cayó 128 puntos, una baja que en otra época habría sido marcada, pero que fue apenas una variación marginal tras la pérdida de 2,271 unidades por parte del referente durante los ocho días anteriores.
Mientras tanto en Washington, en una reunión de emergencia con ministros del G-7, que agrupa a las naciones más ricas, se develó un plan de acción de cinco puntos para estabilizar los mercados y restaurar el flujo del crédito a fin de evitar una recesión global.
En un comunicado conjunto dijeron que, primero, iban a "tomar acciones decisivas y usar todos los instrumentos disponibles para apoyar sistemáticamente a instituciones financieras importantes y evitar su quiebra".
Los otros puntos incluyen:
•Adoptar pasos necesarios para descongelar el crédito y los mercados de capitales y asegurar que los bancos y otras instituciones financieras tengan un amplio acceso a liquidez y financiamiento.
•Asegurarse que los bancos y otros grandes intermediarios financieros puedan obtener capital de fuentes públicas y privadas, en montos suficientes para restablecer la confianza.
•Asegurarse que sus respectivos programas nacionales de depósitos y garantías sean robustos y consistentes.
•Actuar, donde sea apropiado, para reactivar los mercados secundarios de hipotecas y otros títulos de valores.
El plan fue adoptado en una reunión del grupo que conforman Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Canadá, Italia y Japón.
Hasta ahora la acción de los gobiernos no ha logrado estabilizar los mercados, cuyo colapso también derrumbó al precio del barril de crudo, que el viernes se cotizó a 78 dólares.
El barril de crudo no ha llegado a estar tan barato desde hace 13 meses.
El ánimo asustadizo del mercado fue evidente desde la campanada que marcó el comienzo de la sesión. El Dow se derrumbó 696 puntos en los primeros 15 minutos, se recuperó para tener un avance de 100 unidades antes de que concluyera la primera hora de operaciones y luego se fue abajo otra vez, antes de pasar por una serie de altibajos de cientos de puntos al final de la jornada.
El Dow Jones llegó a bajar 700 puntos para pasar luego al territorio positivo con un alza superior a los 500 puntos antes de cerrar la jornada con una baja de 128 puntos a 8,451.19.
"El temor ha sido grave en todo Wall Street. El temor y la ambición, eso es lo que domina el mercado", dijo Dave Henderson, corredor de Raven Securities Corp. en la Bolsa de Valores de Nueva York.
La desastrosa semana fue peor a la concluida el 22 de julio de 1933, que incluyó una caída de 17 por ciento. En aquel entonces, durante la Gran Depresión, había seis sesiones a la semana, y aún así, esta semana resultó más devastadora.
El presidente George W. Bush dijo el viernes que los esfuerzos del gobierno para rescatar el sector financiero eran suficientes para lograr el éxito, pero advirtió que su implementación total llevaría tiempo.
La mayoría de los bancos centrales del mundo redujo las tasas de interés esta semana, luego que los persistentes problemas en los mercados de crédito provocaron pánico de que los bancos se quedaran sin dinero.
Los analistas han considerado que el miedo vivido esta semana ha llevado a que los inversionistas pongan su dinero en un lugar seguro, ante el temor de que el final de la crisis financiera no esté a la vista.