Luego de la ejecución el martes por la noche del mexicano José Medellín, Texas se dispone a aplicar hoy la inyección letal al hondureño Heliberto Chí Aceituno.
El gobierno hondureño anunció que se esfuerza por detener la muerte de Chí Aceituno, que será ejecutado hoy tras permanecer seis años en una cárcel de Texas por matar a un hombre y herir a otro en un asalto a una tienda de ropa en la que trabajó en Arlington.
"Tratamos que nuestro compatriota siga con vida", dijo el director de Asuntos Consulares de la Cancillería, Ramón Valladares. "Pero los jueces han desestimado todos los recursos legales que hemos presentado".
Honduras argumenta que se violaron los derechos del detenido porque no se le permitió comunicarse con las autoridades consulares que le facilitarían los recursos de defensa legal, un caso similar al de Medellín, que atrajo la atención internacional y que llegó a la Corte Internacional de Justicia de la ONU y a la Corte Suprema.
A escasos metros de distancia de los padres de sus víctimas, Medellín pidió perdón antes de ser ejecutado por la violación y asesinato de dos adolescentes hace 15 años.
"Lamento que mis actos les causaran dolor", dijo Medellín.