Esta semana anduve más pegada al televisor que de costumbre con el arranque de “Dancing with the Stars”, que en su séptima temporada decidió transmitir tres shows de dos horas de duración y que me regalaron momentos más agradables que las noticias sobre la crisis económica que atraviesa el país.
La noche del lunes, el comediante Jeffrey Ross y el actor Ted McGinley se revelaron como los peores bailarines, así que a nadie le extrañó que fueran los primeros expulsados. Lo único que me pesa de la eliminación de Ross es que me privará de ver a la extraordinaria Edyta Sliwinska, una de las mejores y más guapas bailarinas que aparecen en el programa transmitido por ABC.
Es un insulto para una profesional como Edyta que los productores la hayan emparejado con Jeffrey “dos pies izquierdos” Ross; yo que ella les hubiera hecho un berrinche digno de un tango. No olvidemos que la polaca es la única bailarina que ha estado en las siete ediciones del show y de las pocas que logra una química natural e inmediata sus compañeros, nomás acuérdense de las candentes coreografías que presentó con Cameron Mathison y Jason Taylor.
Afortunadamente, a otro de mis favoritos sí le pusieron una compañera a la altura: Maksim Chmerkovskiy compite en esta ocasión con la medallista olímpica Misty May-Treanor. Confieso que Maks y sus camisas abiertas son la verdadera razón que tengo para sintonizar “Dancing”, luego de una decepcionante sexta temporada en donde Maks brilló por su ausencia.
Además de una técnica envidiable, Maks posee un carisma seductor que refleja hasta en los bailes más serios como el vals y el vals vienés. Su actitud rebelde y sus encontronazos verbales con los jueces han hecho de este ruso el chico malo del elenco de “Dancing”. ¡Pellízcalo por mí, Misty!
En cuanto a las figuras que no son profesionales y por las que el público realmente vota, puedo decir que ya hay algunos que reflejan potencial para llegar a la final: la conductora y modelo Brooke Burke, bailando junto a Derek Hough; el ex *NSYNC Lance Bass, emparejado con Lacey Schwimmer en su primera participación en “Dancing”, y el ex jugador de futbol americano Warren Sapp, que a pesar de su tamaño y peso se mueve con gracia, ritmo y agilidad en la pista.
Las que no tardan en ser expulsadas son Toni Braxton (¿qué hace ahí?), la adorada Cloris Leachman, que regala los momentos más cómicos del show, pero no logra un buen número musical debido a su avanzada edad, y —TV Guide me perdone— Susan Lucci, a menos que sus aguerridos fans voten por ella con la misma pasión que exuda como Erica Kane en la telenovela “All my Children”, pero que por alguna extraña razón no ha podido aplicar a sus rutinas de baile.
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