La primera responsabilidad del orientador escolar es asesorar al estudiante para que desarrolle todo su potencial académico, profesional, personal y social.
Un orientador puede ayudar a un estudiante en casi cualquier aspecto, como decidir qué cursos tomar o cómo adaptarse a la vida en la preparatoria.
Para lograr estos objetivos hay muchos programas y herramientas que sirven para garantizar que los estudiantes puedan hacer la transición de la secundaria a la preparatoria. Por ejemplo:
Un sistema de planificación individual para guiar al estudiante en la planeación, seguimiento y administración de su propio progreso académico.
Un instrumento para apoyar las acciones de maestros, padres de familia y estudiantes.
Los padres pueden ayudar al éxito de sus hijos en la preparatoria participando en su formación.
El estudiante recibe un fuerte impulso cuando sus padres asumen una función activa en la escuela. El involucramiento de los padres ayuda al alumno de las siguientes formas:
Disfrutan más la educación y la vida escolar.
Mejoran sus aptitudes y actitudes, y obtienen mejores resultados.
Desarrollan confianza en sí mismos.
Están mejor preparados para el futuro.
En cuestión académica, estas son algunas de las formas en que los padres pueden ayudar a sus hijos a hacer la transición al nivel de educación preparatoria:
Algunos estudiantes tienen la ventaja de contar con planificadores académicos (que organizan asignaturas y plazos por día, semana o mes).
Cuando se trata de grandes proyectos, enseña a tu hijo a empezar con tiempo, a estructurar tareas grandes en fragmentos manejables, y a pedir ayuda cuando la necesite.
Haz de tu casa un "recurso pedagógico". Trata de tener siempre libros, revistas, boletines y periódicos para que los chicos siempre tengan algo que leer.
Participa en la Asociación de Padres y Maestros (PTA) y en otras actividades escolares.
Participa como voluntario si puedes.
Haz un esfuerzo especial para entablar una buena relación con: el director, el subdirector, el orientador, los maestros, la enfermera, el psicólogo, los tutores, los entrenadores y demás personal que labore en la escuela.
Tu entusiasmo y apoyo serán vitales para lograr que una transición tan trascendental sea positiva.
Mantén abiertas las vías de comunicación con tu hijo.
Pregúntale a tu hijo o hija sobre sus vivencias en la escuela.
Usa esta lista de referencia para asegurarte de hacer todo lo necesario.
Conozco el sistema de evaluación que se aplica en la preparatoria de mi hijo.
Conozco los requisitos para graduarse de la escuela de mi hijo.
Sé cuántos créditos necesita mi hijo para graduarse.
Sé quién es el orientador de mi hijo, y él o ella sabe quién soy.
Intento establecer una relación amigable con los maestros de mi hijo.
Sé cómo se calcula el promedio (GPA).
Sé que el GPA de mi hijo probablemente será el factor determinante para que sea admitido en la universidad.
Sé cuales son las actividades que se ofrecen y las organizaciones que hay en la preparatoria de mi hijo.
Brown es orientadora en la Early College High School de Nolan Estes
Plaza. La nueva preparatoria del DISD trabaja con el Cedar Valley
College para preparar a los estudiantes para la universidad.