Una de las maneras más fáciles de dar profundidad a un platillo de verduras es rostizar lentamente los ingredientes. En este caso recomendamos una bruschetta con queso ricotta bañada con tomates cereza rostizados.
Receta
| 2 | vasos medianos de tomates cereza, partidos a la mitad | | 3 | cucharadas de aceite de oliva, divididas | | 1 | cucharada de sal | | ¼ | de cucharadita de pimienta negra molida | | ½ | taza de vinagre balsámico | | 6 | rebanadas de pan sourdough | | 2 | dientes de ajo, pelados | | 1 ½ | tazas de queso ricotta | | 1 | cucharada de hojas de tomillo fresco | |
Calienta el horno a 400F. En un recipiente mediano combina los tomates, el aceite de oliva, la sal y la pimienta. Revuelve.
Transfiere los tomates a una charola para hornear. Rostiza durante 35 minutos, o hasta que los tomates se doren.
Mientras se rostizan los tomates, pon un sartén a fuego lento, añade el vinagre balsámico y déjalo calentar hasta hervir, luego reduce la flama y déjalo por un momento.
Durante los últimos 10 minutos de rostizado coloca en pan en una de las charolas del horno y tuéstalo.
Saca los tomates y el pan del horno y déjalos enfriar.
Unta cada pan con ajo y queso ricotta abundante. Luego ponle encima los tomates rostizados, un poco de tomillo y vinagre balsámico. Sirve en un plato grande y disfruta.
Hirsch escribe para
The Associated Press.