Aunque a mi hijo de tres años le encanta ayudar a sacar los chícharos de la vaina, hacer que se los coma es otra situación.
Esta receta transforma los chícharos y la menta en una atractiva y cremosa salsa.
Pero tanta experimentación me ha enseñado que puedo esconder casi cualquier vegetal en la salsa pesto y él se comerá toda la pasta. Esto me ha inducido hacia unas creativas salsas pesto.
Por ejemplo, hervidas al vapor (o en el microondas) las zanahorias en tiras pueden enfrentarse a cualquier salsa pesto tradicional de albahaca y producir una bella y deliciosa salsa pesto de zanahorias. Lo mismo para papas dulces y chives cocidas y enfriadas.
La salsa pesto no es sólo una comida ideal para un comensal quisquilloso, es también una manera sencilla de agregar sabor a la pasta, a la carne y a los mariscos (piensa en camarones asados o pollo cocinado, aderezados con salsa pesto y después servidos sobre una cama de verduras y tomates).
Esta receta para salsa pesto de chícharos y menta es una forma fácil de volver a los chícharos una atractiva y cremosa salsa con sabores dulces y sabrosos. Chícharos frescos o congelados funcionan de la misma manera (si están congelados, caliéntalos poco tiempo en el microondas para descongelarlos antes de hacerlos puré).
Para añadir un poco más de sustancia a esta pasta, agrega unos trozos de pollo (frío o caliente) o camarón asado. También considera cambiar queso feta por queso parmesano.
| 1 | libra de ziti o pasta penne | | 2 | tazas de chícharos, divididas | | ½ | taza de queso parmesano rallado | | 2 | cucharadas de menta fresca picada | | 1 | cucharada de chives frescas picadas | | 2 | cucharadas de aceite de oliva extra virgen | | 1 | cucharadita de limón amarillo | | | sal y pimienta negra, al gusto | |
Pon a hervir un sartén grande con agua y un poco de sal. Agrega la pasta y cocínala de acuerdo a las instrucciones del empaque. Cuela, reservando cerca de ½ taza del agua para cocinar, después devuelve la pasta al sartén. Mientras tanto, en un procesador combina 1 taza y media de chícharos, el queso, la menta, las chives, el aceite de oliva y el jugo de limón. Bate hasta que quede suave, cerca de 30 segundos. Prueba y después sazona con sal y pimienta.
Agrega la salsa pesto y los chícharos restantes a la pasta cocida y mezcla para cubrir. El calor restante de la pasta hará que el queso se derrita y que la salsa pesto sea más suave. Si prefieres una salsa más líquida, agrega un poco del agua para cocinar.
Sirve caliente o a temperatura ambiente. Rinde 4 porciones.