Para que un restaurante de hamburguesas sobreviva en la exclusiva plaza West Village, tiene que ser un local moderno y atractivo.
MIKE STONE\DMN
La Blue Burger se sirve con aguacate, tocino, verduras, tomate, trocitos de blue cheese y aderezo blue cheese.
Village Burger Bar, que abrió sus puertas hace 2 años y medio, es un sitio casual y vanguardista. Los comensales pueden ordenar en el mostrador y después caminar hacia su mesa, (sentarse en un comedor comunal, si así lo deciden) y beber una cerveza de barril importada o un mojito de sandía. Por las noches música techno emana de unas grandes bocinas.
Las hamburguesas son delgadas, el corte de la carne es amplio, el pan suave y hay una gran selección de guarniciones y aderezos.
Recomendamos comenzar su comida con el Village Dip, un tazón de queso suizo derretido y calientito con cebollines y pedazos de tocino. A la vista no es muy agradable, parece un embudo con aceite. Pero cuando lo comes con chips de maíz, saben a cielo. La cremosidad del queso y el sabor del tocino ahumado son la perfecta combinación. (a la vez que los amigos repitían a coro: "que se lo coma, que se lo coma"). No olviden acompañarlo con la rica salsa que sabe a tomate y cilantro fresco con la justa dosis de picante.
Las hamburguesas de Village Burger Bar se sirven cocinadas a punto medio a menos que las pida para preparar por su cuenta o específicamente pida que la cocinen de manera diferente. Los clientes que van por primera vez deben pedir un menú pues el pizarrón detrás del mostrador no tiene todas las descripciones ni alimentos disponibles.
Las descripciones son importantes porque muy pocas de estas hamburguesas son sencillas. Por ejemplo, la Blue Burger, se sirve con aguacate, tocino, verduras, tomate, trocitos de blue cheese y aderezo blue cheese. Se agradece el esfuerzo pero es demasiado para poner en un pan. La carne estaba jugosa, pero el queso desaparace bajo la capa de aguacate y la hamburguesa Cheddar podría exudar un poco más de queso.
La hamburguesa para preparar por su cuenta, con guarniciones que incluyen mayonesa de alcachofa y mostaza de champaña, parecen la mejor opción: la nuestra llegó con la carne cocida a término medio rojo perfecto, tal como la pedimos, con salsa de barbecue, jalapeños en vinagre asados y queso pepper jack.
Village Burger Bar tiene una gran variedad para ordenar además de las hamburguesas de carne de res, hay paninis, ensaladas, hamburguesas de pavo y papas fritas de camote pero las tiritas fritas de papa fueron las más halagadas por los comensales.
Uno de los platillos estelares fue el chicken pesto panini. Rebanadas de pollo rostizado entre pan tostado con mantequilla y mayonesa también de albahaca, queso provolone derretido y chiles morrones a la parrilla.
Para los que están cuidando la dieta la ensalada es una mejor opción que la hamburguesa de pavo. La hamburguesa estaba un poco seca a pesar de los aderezos. Y a diferencia de las ensaladas en muchos de los restaurantes de hamburguesas estas son de gran calidad. La ensalada de pavo viene con queso de cabra, cranberries secos y nueces dulces y picantes, bañadas en aderezo de cítricos. Los trocitos de pavo en la ensalada estaban carnosos y bien sazonados. Las nueces estaban tan ricas como para llevarselas en una bolsita para picar más noche.
Quizá la mejor parte de ordenar una ensalada es que no se sentirá tan culpable de pedir un postre. Vale la pena probar la dulce y deliciosa malteada de chocolate: se sirve en un vaso tubular alto con una capa de jarabe de chocolate y da un gran contraste a las tiritas de papa saladas.
Village Burger Bar tal vez no convencerá a los amantes de la hamburguesa a que dejen su restaurante de comida rápida favorito, pero es un gran lugar para almorzar, tomar unos tragos o salir con el novio o la novia o el prospecto. Y cuando llegue el clima más caliente, la terraza es el será el lugar perfecto para comer y ver la gente pasar en West Village.
Téllez escribe para The Dallas Morning News