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Una fiesta con altibajos

09:44 AM CDT on Friday, April 11, 2008

Por JORGE CHÁVEZ RAMÍREZ/Al Día

Cuando se habla de comida y el barrio La Condesa de la ciudad de México, se vienen a la mente grandes restaurantes que mantienen viva la tradición de la cocina mexicana y fantásticas cantinas.

CARTER ROSE/DMN
Un aperitivo de camarones sirve para acompañar las bebidas de La Condesa, en Victory Park.

La Condesa en Victory Park intenta evocar esas imágenes en un ambiente vibrante y moderno. Decorado con un azulmarino que recuerda los puestos de comida de la Ciudad de México, el lugar es un excelente lugar para reunirse con los amigos a tomarse una copa.

El problema empieza cuando hablamos de la comida.

El menú ofrecía platillos muy interesantes como un aperitivo de camarones, elote asado, enchiladas en crema de tomatillo y aguacate, tacos de carne asada con salsa de vino tinto, quesadillas con pollo rostizado y costillas con chipotle.

Ante estas opciones, pedimos a nuestro mesero algunas sugerencias. Nos recomendó los tacos de carne asada y la quesadilla con pollo rostizado.

Los platillos eran abundantes, perfectos para compartir entre varias personas, pero en cuanto al sabor fueron varios altibajos.

La orden de tacos de carne asada llegó con dos grandes tacos en tortilla de maíz hecha a mano. La carne estaba jugosa y el marinado de vino tinto le daba un complejo sabor. Rebanadas de repollo morado añadieron un toque crujiente. Pero la carne tenía una textura más cercana a una barbacoa que a una carne asada con el indiscutible sabor que otorga una parrilla.

Mientras llegaba el segundo platillo quedó claro que el verdadero atractivo del lugar son las bebidas. La sangría, por ejemplo, estaba deliciosa. El vino tinto adquirió un tono dulce y refrescante al ser complementado con uvas rojas y trocitos de manzana fresca. Lo mismo sucedió con una margarita, una de las especialidades de la casa, que adquiría un sabor diferente con una infusión de flor de jamaica.

Otras bebidas recomendables fueron el mojito, que emanaba frescura con menta, caña, gengibre y limoncillo, y la caipirinha, cargada de cítricos.

La quesadilla de pollo rostizado no estuvo a la altura de las expectativas y lamentamos no haber pedido las costillas con chipotle. El enorme plato tenía toques de queso cheddar, tiras de pollo deshebrado, y trocitos de chile poblano que salvaron un poco al platillo al otorgarle un sabor diferente.

Pero al final, son los cocteles los que le dan a La Condesa su razón de ser y los motivos para volver.

jhchavez@aldiatx.com

469 977 3646

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