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Ahorra con tu propia comida

08:09 AM CDT on Wednesday, July 16, 2008

Por LISA MARTIN

En tiempos de crisis económica, cuando cada galón de gasolina cuesta 4 dólares, gastar 10 dólares para comer con los compañeros de trabajo todos los días puede dañar seriamente su presupuesto.

EVANS CAGLAGE/DMN
EVANS CAGLAGE/DMN
Existen alternativas económicas para comer en tu oficina. Puedes llevar el recalentado del día anterior o cenas congeladas del supermercado.

Es por eso que una opción de ahorro es llevar comida hecha en casa al trabajo.

Comer en un restaurante cuesta por lo menos 10 dólares, sin mencionar la propina y la gasolina que se gastó para llegar hasta el lugar. Un sándwich con una bolsa de papas y un refresco cuesta unos 8 dólares y un "combo" de hamburguesa o alimentos de comida rápida 6 ó 7 dólares. Considerando que cada mes trae cuando menos 22 días laborales, todos esos gastos se acumulan.

¿Cuál es la moraleja? Que cuando traes tu almuerzo preparado ahorras dinero.

Según un estudio reciente de la Asociación Dietética Americana, siete de 10 adultos en la fuerza laboral comen sus alimentos en la oficina o lugar de trabajo más de una vez por semana.

Las comidas pueden ser tan sencillas como un par de sándwiches de jamón con queso hechos en casa (el pan cuesta, $1.79 la barra en Wal-Mart, por ejemplo; un paquete de 8 onzas de jamón rebanado $2.99; lo mismo el queso) y una manzana o un plátano con té bajo en calorías.

En el supermercado, una caja de barras de granola de marca genérica cuesta $2.19. Las cenas congeladas de marcas saludables como Healthy Choice y Lean Cuisine cuestan entre 3 y 4 dólares.

O también puedes traer recalentado lo que cocinaste la noche anterior.

"Por lo conveniente que es, existe la tentación de usar demasiado alimentos procesados", dice Brenda Jones, una dietista registrada de Baylor Medical Center en Irving. "Es preferible que no todo sea empaquetado, como las barras de granola, las galletas saladas o la mantequilla de cacahuate".

Jones, que seguido lleva comida recalentada a la oficina, dice que "algo caliente es bueno para el almuerzo", y recomienda que el menú sea variado. Si se preparó tacos o un wrap de pavo agregue un chile morrón y espinacas verdes frescas.

La planeación de estos alimentos es muy importante para no caer en rutinas que nos hagan querer comer una hamburguesa grasosa.

Martin escribe para The Dallas Morning News. Con información de la redacción de Al Día.

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