Rockwall – Desde su participación en "American Idol", la vida se ha vuelto más complicada para el despreocupado Jason Castro.
Stephanie Baisey, amiga de la familia, hace poco voló para ver al residente de Rockwall en Los Ángeles, donde sigue como uno de los últimos cinco finalistas en "American Idol".
AP
Jason Castro, concursante de &ldquoAmerican Idol&rdquo y nativo de Rockwall, se ha convertido en una estrella y sigue con vida en el
reality show. Hacía un frío inusual el día que salieron de paseo, por lo que Baisey decidió llegar a Ross para comprar una sudadera.
"Me dijo, 'yo también quiero comprar una sudadera'", relató Baisey, cuya hija es amiga cercana del cantante de origen colombiano. "Le dije, 'Jason, se nos va a ir el tiempo ahí'".
Su respuesta: "Nadie me va a conocer en Ross".
Por supuesto, estaba equivocado. Tan pronto como entraron a la tienda, la gente clavó su mirada en el cantante.
"Le dije, '¿De qué medida la quieres? Te veo más tarde... '", recordó Baisey divertida. "Todavía no comprende lo famoso que es".
Pero ahí es donde su temperamento apacible le viene de maravilla: en vez de asumir una actitud rígida, como decir "ya ni siquiera puedo entrar a Ross", Castro simplemente se acercó a los niños que estaban en la tienda, uno de los cuales traía una pelota de futbol.
"Empezó a patear la pelota con ellos dentro de la tienda", dijo Baisey. "La gente le tomaba fotos; yo nomás oía 'clic, clic, clic'".
Por algún motivo, dicen sus amigos, la adoración que le tienen sus fans (jóvenes y viejos, hombres y mujeres) no ha hecho cambiar a Castro.
"Si estuviera recibiendo regalos caros de la gente y se emocionara al verme en la calle... yo no podría", dice Baisey. "Estaría muy engreída conmigo misma, pero él es todo lo contrario".
El hecho de que haya logrado llegar tan lejos en el show transmitido por Fox es casi inexplicable. Jason ni siquiera estaba en la lista durante las rondas de audición; nadie lo había oído cantar hasta que fueron anunciados los mejores 24.
Además, el nativo de Dallas y egresado de Rowlett High no tiene la típica voz de otros "Idol" como Kelly Clarkson o Fantasia.
Ni siquiera tiene experiencia cantando: Castro empezó a ejercitar su talento apenas el año pasado, al tiempo que estudiaba ciencias de la construcción en Texas A&M.
"Simplemente salía al parque y cantaba solo, porque le daba pena", dijo su amiga Laura Allen.
Ahora tiene un público de decenas de millones de personas.
"Él es el primero en decirte que no hay ningún motivo para que él esté ahí", dijo Baisey. "Pero sabe que todo eso está en los planes de Dios".
Que sus rastas no te engañen: Castro va a misa. Ha participado en cinco misiones a lugares como Rusia y Sudamérica, y es miembro activo de la Iglesia Lake Pointe de Rockwall.
Desde que está en "Idol", Castro le pide a su mamá cada semana que ore por él, y ella le envía sus bendiciones por correo electrónico.
"Es muy interesante lo que necesita", dice Baisey. "A veces me dice, 'batallo con el orgullo' o cosas así. En ese sentido es muy maduro".
Su lado cristiano ha sido una sorpresa para algunos, como para el juez Simon Cowell. Durante la Semana de Dolly Parton, Castro escogió su canción religiosa "Travelin' Through", que, entre otras cosas, dice:
Por algo me hizo Dios, nada es en vano, la redención llega de muchas formas, con muchas formas de dolor
Oh, dulce Jesús, si me estás escuchando, acércame hacia ti, mientras voy vagando, tropezando, dando tumbos en el camino....
A Cowell no le gustó, y dijo que la canción no le quedaba.
"No lo podíamos creer", recuerda Allen. "Sentí que era auténtico consigo mismo. Mostraba cierta pasión al cantar ese tema".
Los mismo pasó con sus admiradores, dice Baisey, quien ayuda a Castro a administrar su correo.
"Había algo en 'Travelin' Through' que conmovió a la gente", dice. "Después de que cantó esa canción recibimos una enorme cantidad de mensajes".
Aunque recibe una que otra oferta de matrimonio, la mayoría de los mensajes que recibe es más profundo.
"A veces no me siento digna de leerlos, porque son muy crudos", dice Baisey. Una mujer decía que el cantante le ayudó a sobrellevar el dolor de haber perdido un hijo de 15 años a causa de la leucemia. Otra acababa de terminar una relación con un hombre abusivo, y Jason le ayudó a recuperar la esperanza.
"Otra escribió, 'mi hijo usa rastas. Es bonito ver que Jason ayudó a romper con el estereotipo que hacía a la gente suponer que mi hijo usa drogas'", dice Baisey.
Pero aparte de su personalidad sensible y cálida, hay otra faceta de Jason que no se ha visto en Fox. Cuando era baterista de la banda de rock Keeping Lions asumió ese papel en serio, según sus amigos, quienes dicen que hay fotos de Jason sin camisa y gritando desaforado.
"En el programa parece que no rompe un plato", dice Allen. "Pero no se equivoquen, también tiene su lado rockero".
Y también un lado despistado. Ryan Youngblood, de Dallas, conoce a Jason a través del Aggie Men's Club, y recuerda una reunión en la que Jason se tuvo que levantar para decir unas palabras.
"Le dijimos, 'oye, échate una canción de Bob Marley'", recordó Youngblood. Castro, muy obediente, cantó 'Buffalo Soldier'".
"Agitaba su cabeza y sus rastas parecían serpientes", dice Youngblood. "Estuvo muy gracioso, porque no le gusta pararse frente a la gente, pero lo hizo".
Youngblood y otros amigos de A&M fueron a Los Ángeles la semana pasada para acompañarlo. En la cena, cuando familias enteras se acercaron a saludarlo, "nos sentíamos como su séquito", dice Youngblood entre risas. "Es ridículo".
Pero si tratar con sus fans es fácil para Castro, la agenda que lleva no lo es.
"Le dije, 'es una experiencia que cambiará tu vida. Tienes que darte tiempo para meditar' ", refirió Youngblood. " 'Oye, pero si casi nunca tengo tiempo', me dijo. 'En este negocio avanzas de frente y sin mirar a los lados'. Yo creo que eso es lo más difícil".
Aunque Jason no tiene tiempo ni para pensar, si un amigo le envía un mensaje de texto o le llama por teléfono "él siempre contesta", dice Youngblood.
"No parece difícil, pero él está dispuesto y dice, 'le voy a responder a mi amigo que llamó preguntando cómo estaba'. Jason se da tiempo para eso".
Después de que termine el programa, Castro hará una gira con los mejores 10. Después, tal vez se mudará a Los Ángeles para continuar su carrera, dicen sus amigos. ¿Y después?
"Definitivamente me lo imagino casándose y teniendo hijos", dice Allen.
Youngblood piensa igual.
"Va a tener hijos", dice, "pero se va a dejar las rastas".
Atlas colabora para The Dallas Morning News.