Nueva Orleáns – Durante el tercer aniversario de la llegada del huracán Katrina, Nueva Orleáns se prepara para recibir otra peligrosa tormenta que cruza el Caribe.
Los meteorólogos han previsto que la tormenta Gustav golpee la costa del Golfo como huracán, en un momento en que Nueva Orleáns sigue recuperándose de las desastrosas consecuencias de Katrina en el 2005.
La Guardia Nacional se mantiene alerta, las baterías y las botellas de agua se venden rápidamente y las autoridades de la ciudad han empezado a planear posibles evacuaciones y adoptar medidas de precaución para evitar una nueva tragedia.
El alcalde Ray Nagin abandonó la Convención Demócrata de Denver para regresar a casa y prepararse para la llegada de Gustav.
El gobernador Bobby Jindal declaró el estado de emergencia por si hay que recibir asistencia del gobierno.
Un día después de golpear a Haití, donde dejó 51 muertos, Gustav se acerca a Jamaica. La tormenta ganó fuerza en aguas más calientes del Caribe y se esperaba que se convirtiera en huracán ayer en la noche, según el Centro Nacional de Huracanes.
Los meteorólogos avisaron que los vientos máximos sostenidos pasaron de 50 a casi 70 millas por hora durante la noche.
Mientras tanto, una nueva tormenta, Hanna, se forma un poco más al este, en el Atlántico.
Los expertos dijeron el miércoles que Gustav podría adquirir la categoría 3 de huracán con vientos de 111 millas por hora o más en los próximos días antes de golpear alguna zona entre la saliente de la Florida y Texas.
Si un huracán de categoría 3 o mayor llega a unas 60 horas de la ciudad, Nueva Orleáns planea evacuar a sus ciudadanos.
El estado ha habilitado trenes y autobuses que transportarán a los ciudadanos hasta lugares seguros.