El volumen de remesas enviadas a México se ha reducido en los últimos meses, según indicadores del Banco de México (Banxico).
Analistas económicos aseguran que esta reducción se debe a varios factores, entre ellos, una disminución en la migración de mexicanos hacia Estados Unidos, el declive de la industria de la construcción, las redadas y la desaceleración de la economía.
De acuerdo con los indicadores de Banxico, las remesas han disminuido desde el trimestre julio-septiembre del 2006, cuando fueron de 6,018 millones de dólares. Para octubre-diciembre de ese mismo año la cifra disminuyó a 5,610 millones de dólares y entre enero y marzo se ubicaron en 5,360 millones de dólares.
"Claro que vemos una desaceleración. Ha habido pequeñas caídas comparadas con otros años. Las remesas crecieron cuando se mejoró la cobertura de los registros hace algunos años. Había un número de transacciones que no se estaban contabilizando", dijo Jesús Cervantes González, director de Medición Económica del Banco de México.
Cervantes explicó que hace algunos años, cuando aún no se tenía un sistema de medición correcta de las remesas, éstas mostraban un crecimiento acelerado, pero al regularizarse el sistema, el volumen se estabilizó y los cambios han sido menores. Los cambios ahora no son tan significativos.
El funcionario sostuvo que uno de los factores que podría explicar la reducción reciente en el envío de remesas es la posibilidad de que el flujo de migrantes haya presentado una disminución.
Según Cervantes, entre el 2003 y el 2005 se estimó una emigración anual de 500,000 personas, pero esa cifra podría ser menor ahora, lo que afectaría los números relativos a las remesas.
"La mayor vigilancia en la frontera ha hecho que las personas se trasladen menos. Los trabajadores, además, han enfrentado problemas para ocuparse", dijo Cervantes.
Otra de las razones, según el banco, es que la vigilancia en los centros de trabajo ha hecho más difícil para los trabajadores tener un empleo estable.
"Eso hace que regresen o que se tengan que mudar a otras localidades", sostuvo Cervants.
La desaceleración de la construcción tambén podría causar un impacto sobre los envíos monetarios a México.
Javier Arias, presidente de la Asociaciones de Contratistas Hispanos de Tejas, aseguró que el sector más afectado en la construcción ha sido el residencial o de construcción de vivienda, en donde una gran mayoría de los inmigrantes suelen encontrar empleo.
Armand Peschard-Sverdrup, director del Proyecto México del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), con sede en Washington, coincide con esta causa y cree que es clara la relación que tiene la economía de los dos países.
"Para México obviamente tiene un impacto económico, ya que dependen de las remesas las familias de aquellos que radican aquí y mandan dinero a sus comunidades", dijo Peschard-Sverdrup. "Sin duda tiene un impacto. Hasta cierto grado es una de las maneras como se puede evidenciar la integración de las dos economías".
Esta declive de las remesas, según los expertos, pueden afectar el diario vivir de las familias de los inmigrantes que viven en Estados Unidos, y que dependen completamente de esos ingresos.
No se espera que las remesas continúen bajando considerablemente pero se anticipa que su comportamiento permanezca estrechamente relacionado con la economía de EU.
"No consideramos que se vayan a caer de manera significativa, pero para este año debemos ver un aumento muy modesto en términos porcentuales", dijo Cervantes.
En el 2005 las remesas enviadas a México sumaron 20,035 millones de dólares y en el 2006 se ubicaron en 23,054 millones.
Las remesas, según el banco, son una variable económica pequeña en la economía mexicana que afectan a un segmento de familias, pero no a la economía en su conjunto.
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