París, Texas - Aaaah, París. No, no el que estás pensando. Ya fui a ese, con sus calles chuecas y su metro abarrotado, pero eso fue en los 80. Estoy hablando de París, Texas.
AP
La Torre Eiffel Tower en Paris, Texas, cuenta con 65 pies de altura.
Para este no hace falta pasaporte, ni boleto de avión. Sólo sube al automóvil y maneja.
En este París podrás comprar ropa original y conseguir un sándwich en una panadería donde se hace el pan a diario.
A conocer
Quédate en la ciudad si quieres absorber tanto como sea posible. Empieza en el museo histórico del condado Lamar, el proyecto de William Hayden, un conocido filántropo y amante del arte. Los voluntarios del museo, como Dale Miller y Pat Brooks, pueden ayudarte a encontrarle sentido a los artefactos que cuentan la historia de una ciudad que se quemó al menos dos veces (1877 y 1916) y fue azotada por un tornado que hizo noticia en todo el país en 1982.
Presta mucha atención a los nombres que aparecen en el museo porque volverán a surgir en tu recorrido.
La ciudad tiene muchos sitios históricos. Casi cualquier día puedes tocar la campana de la que fue la casa del general de la guerra civil Samuel Bell Maxey, y te recibirá Kyle McGrogan, su curador. No importa lo que pienses de la guerra civil, hay una gran historia detrás de este soldado confederado.
Maxey fue malo en la escuela en West Point. Pero después su carrera militar fue ejemplar Además, fue senador estatal y federal. En su casa, construida en 1868, se exhibe un tintero con una piedra del Álamo.
Quizá el momento definitivo en la historia de París fue el incendio de 1916. Nadie sabe con seguridad qué causó el incendio que quemó un 70 por ciento de la ciudad.
“Creen que fueron las máquinas de vapor, ya que empezó cerca de las vías del tren”, dice Miller.
John James Culbertson y su esposa fueron de los primeros residentes en ayudar a reconstruir París después del incendio. En 1927, dio a la ciudad la fuente ubicada en la plaza. McGorgan hace hincapié en que la casa es importante para Texas y la historia de Estados Unidos, no solo la de París. Ha estado en el Registro Nacional de Lugares Históricos desde 1971. McGrogan dice que con el tiempo quiere educar a los visitantes sobre los sirvientes de la casa. Se exhiben fotos de algunos, pero no hay información que los identifique.
Si caminas por la casa verás servicios de agua de plata traídos de México en el siglo 19, un sofá en el que se dice que holgazaneaban los perros de Maxey y muchos espejos. Antes de la electricidad los espejos servían para distribuir la luz solar. Las luces de la casa eran de gas, y fueron instaladas en la década de 1880, y reconfiguradas para la electricidad. La casa escapó al incendio de 1916 por poco.
“El fuego se detuvo en la cerca de atrás”, explicó McGrogan.
En el centro, visita la Plaza Art Gallery, donde encontrarás dos pisos llenos de pinturas, acuarelas, esculturas, procesos múltiples y fotografías de naturaleza, niños y más. Si pides una cita, puedes visitar el museo de Arte Americano William and Elizabeth Hayden y Hayden te dará un recorrido.
Tu visita no estará completa si no vas a la panadería París. La panadería hace el pan ahí mismo y tiene bollos, panecillos, sándwiches, sopa, ensalada y café, solamente recuerda que la cierran a las 2 p.m.
Cuando estés listo para terminar el día, fortalécete para el camino a casa en Road House en la calle Main. La hamburguesa llena tanto que quizá no puedas terminarla. También se ofrecen ensaladas y pescado.
El-Amin escribe para The Dallas Morning News.