Las camisetas con imágenes y leyendas políticas –particularmente las que apoyan al candidato presidencial demócrata Barack Obama– emergen esta temporada de manera importante, transformando el uniforme de los trabajadores de campaña en una declaración de juventud progresista y cool.
Ya sea con jeans o con una chamarra y pantalones caqui para salir de paseo, las camisetas se pueden ver en las calles de muchas ciudades y en los aparadores de las tiendas como nunca antes.
Los especialistas de la moda atribuyen esta tendencia a una juventud emergente, elector casual, lista para combinar la política con la ropa, al igual que los profesionistas que han adoptado la campaña y visten imágenes de Obama para demostrar su inclinación política a la vez que están a la última moda.
"No hay duda de que la campaña de Obama llegó a la cultura popular", dice Brian Kirwin, consultor político de Virginia Beach, Va., que asesora a futuros legisladores sobre su imagen.
Las camisetas del rival republicano John McCain, incluyendo las que dicen "Nobama", han surgido en la web, en sitios como Zazzle.com y CafePress, pero no parecen haber tenido el mismo recibimiento. Eso refleja un mayor atractivo de Obama entre los electores más jóvenes que visten playeras de algodón.
Kirwin dice que en años pasados vio tales camisetas, pero más en personas inclinadas a la política.
"He visto a candidatos regalar camisetas para su campaña", dice Kirwin. "Nunca había visto participar a consumidores de todas las clases sociales".
Ahora, tiendas como Neighborhoodies en Brooklyn, venden camisas de basquetbol, un homenaje a los años estudiantiles del político.
Las camisetas estampadas en color rojo, blanco y azul del demócrata de Illinois se venden en Urban Outfitters por 28 dólares, algo significativo para una cadena de boutiques que vende a los veinteañeros más modernos.
Kirwin dice que los electores están en busca de formas para expresar su alejamiento de los políticos más conservadores, de la vieja guardia, y que piensan "van de salida".
Los mismos electores frecuentan sitios como MySpace, donde las personas pueden publicitar sus propios diseños y una imagen puede rápidamente convertirse en un icono.
Shepard Fairey, artista gráfico y director de la línea de ropa Obey Clothing dice que ese es exactamente el fenómeno que lo hizo llevar sus camisetas inspiradas en una imagen del artista Andy Warhol, con imagen de un Obama pensativo, a las tiendas Urban Outfitters.
Kirwin y Fairey coinciden que esta tendencia está inspirada en parte por los electores interesados en posturas políticas de vestimenta casual como el mismo candidato: multirracial, atractivo, y de pensamiento moderno y progresista, Obama es una estrella de rock que se ha convertido en su propia marca.
"Él tiene un tipo distinto de capital cultural", dice Fairey. "En las elecciones pasadas, ¿te hubiera gustado llevar una playera de Bush o Kerry?".
La campaña de Obama ha dado en el clavo en cuanto a poder de las marcas y conceptos publicitarios, según Michael Bierut, socio de la compañía de diseño Pentagram, en Nueva York.
Dice que el logotipo de Obama es un círculo con una hilera de líneas que parecen emular una puesta de sol.
Bierut dice que su campaña echa mano de la respuesta de los estadounidenses a los símbolos, creando un grupo de fieles seguidores cuyos resultados podrían verse este otoño.
Walker escribe para
The Associated Press.