| Hoja informativa | Ofertas Especiales  
Publicidad
El Clima de Hoy: Scattered Clouds, 92° F    Radar    Pronóstico
¡Suscribase! Publicidad


Que no se pongan 'furibundos'

12:56 PM CDT on Tuesday, April 22, 2008

Por MELISSA KOSSLER DUTTON

Los niños también pueden sentirse llenos de rabia.

Esa es la lección que los padres de familia deben aprender de los alumnos de tercer grado de una escuela primaria de Georgia que fueron suspendidos hace un par de semanas tras ser acusados de tramar un detallado complot para atacar a su maestra, advirtieron expertos en conducta infantil.

Aunque pudiera parecer que a esa edad es muy pronto para albergar tales sentimientos (algunos expertos dudan que lo hayan hecho), un niño que no sepa cómo canalizar su coraje puede caer en dicha conducta, afirman expertos en manejo de temperamento.

CARLOS MORENO/AL DÍA
La conducta agresiva en los niños debe ser identificada a tiempo.

Los padres deben ayudar a sus hijos a canalizar su coraje, hablarles de lo que está bien y lo que no, afirman los especialistas, aún a edades muy tempranas.

"Hay que decirles, 'está bien enojarse, pero no hacerle daño a los demás'", dice Lea de Francisci, del Centro de Estudios de la Niñez de la Universidad de Nueva York.

Si un niño dice que quiere golpear a su maestro o maestra, sus padres deben hablar con ellos y enseñarles lo que es una conducta apropiada, dijo.

No deben temer que el hablar con sus hijos de sentimientos negativos vaya a tener consecuencias negativas, dice de Francisci. "No se les está metiendo una idea en la cabeza con sólo preguntarles", afirma. "Los padres no deben tener miedo de tocar tabúes".

Durante la plática los padres deben hacer énfasis en la diferencia entre lo correcto y lo incorrecto, dice Lisa Pion-Berlin, presidenta de Padres Anónimos de Los Ángeles.

"Golpear a los demás no va a resolver el problema. No te va a hacer sentir mejor y además traerá consecuencias", subrayó.

Entonces el padre o madre debe aportar una solución funcional que deje en claro al niño que sus sentimientos serán tomados en cuenta.

Y otra cosa que no hay que olvidar es que enseñar a los hijos a controlar sus emociones es un proceso continuo, no es simple cuestión de sentarse una vez a platicar.

"Los padres deben sintonizarse con el estado emocional de sus hijos", agrega Pion-Berlin.

No se debe minimizar la vergüenza de un niño por un incidente ocurrido en la escuela, su preocupación por sus calificaciones en un examen o una pelea que haya tenido con un amigo, dice Andy Reitz, asesor de asuntos de la infancia de la Liga Americana por el Bienestar de la Niñez (Child Welfare League of America) en Boston.

"Cuando un niño se enoja, los adultos deben tomarlos en serio", dijo.

Se deben preocupar si el niño tiene muchos episodios de conducta extremadamente airada en un periodo de tiempo extendido, apuntó. Los médicos, sicólogos escolares y profesionales de la salud mental pueden ayudar a los padres a identificar el problema.

En los casos de coraje ordinarios en los niños, Reitz recomienda estrategias como contar hacia atrás desde 10 o aspirar profundo.

También recomienda estar al pendiente de conductas inapropiadas y atenderlas de inmediato.

"Los problemas no se pueden corregir si uno no está allí para verlos", dijo.

Kossler Dutton escribe para The Associated Press.

 Versión para imprimir |   Enviar a un amigo 

Vivir: Fuente de RSS

Publicidad