No por el hecho de que las tiendas de bebé tengan productos almacenados hasta el techo significa que vale la pena comprarlos. De hecho, los padres deben de ser muy cautelosos. Ese es el consejo de Heather Maclean, quien trabaja analizando la gran mercancía de productos para bebé. En su nuevo libro The Baby Gizmo Buying Guide, la madre de tres hijos no enlista productos, pero sí guía a los padres para comprar la clase de mercancía que sirve para las noches de insomnio hasta el juguete ideal durante el primer año de vida de la criatura.
La cuna es quizá la prioridad número uno que los padres deben tener al momento de comprar artículos para su bebé.
Existe mucho que reflexionar, dado que el año pasado se vendieron $8,900 millones en productos para bebé, de acuerdo con la Asociación de Fabricantes de Productos juveniles.
He aquí algunos pasajes de la entrevista con Maclean quien también se encarga en parte de la página web Baby Gizmo:
Las tiendas de bebé son un laberinto con miles de productos. ¿Cuál es el mejor plan para comprar?
Las tiendas son muy buenos distractores. Las comparo con los casinos de Las Vegas, con luces y sin ventanas para dar vueltas en círculos por horas y así gastar más. Es por eso que necesitas estar preparado antes de entrar a la tienda. Lee un libro antes de que vayas y aprende la categoría de productos y algunas de las alocadas terminologías de los productos para bebé. Luego busca un diseño en internet y precios, una vez que hayas hecho tu tarea haces una lista con lo que quieres comprar. Lleva esa lista contigo a la tienda. Debes de dividir la lista en pequeñas partes para comprar tres cosas por visita.
Por motivos de seguridad, a los bebés hay que tenerles cobijas de su tamaño y relativamente delgadas.
En tu libro hablas del "El ciclo del producto malo para el bebé". ¿Qué significa?
Muchas veces los padres quieren comprar un solo tipo de producto por la necesidad de tener un ambiente tranquilo y silencioso en la casa pero una vez que llegas a la tienda entre tanto ruido y barullo encuentras demasiadas cosas similares y terminas agarrando todo lo que encuentres a tu paso.
Aun aquellas madres que quieran dar pecho a su bebé deben tener preparadas algunas mamilas en casa para en caso de que sea necesario.
Puedes comprar seis centros de juego o columpios. Compras productos de más y los llevas a casa, para darte cuenta de que es espantoso, feo, la música te vuelve loco o al bebé no le gusta. Sin embargo, no hay forma de que quieras regresarlo, así que se queda en tu casa y haces rabieta en secreto cada vez que pasas al lado de ese producto.
Una forma sencilla de eliminar esa tortura es llevar baterías a la tienda. Si no hay problema en que un vendedor te ayude a abrir la caja, coloca las baterías para que puedas escuchar la música antes de comprarlo.