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Dar pecho es lo mejor para el bebé

09:49 AM CDT on Tuesday, September 30, 2008

Por CARLA K. JOHNSON

Chicago – Bente White estaba dispuesta a probar de todo con tal de dar pecho a su bebé. Tomó fenogreco, cardo bendito, alfalfa, ortiga, hinojo, lechuga silvestre, levadura de cerveza, avena y dos fármacos para aumentar su producción de leche, pero nada funcionó como esperaba.

MONA REEDER/DMN
MONA REEDER/DMN
Muy pocas mujeres tienen razones biológicas para producir poca leche. Las cirugías de seno pueden inhibir la lactancia, aunque es más frecuente que el problema empiece cuando algo interfiere con las sesiones de lactancia.

"Probé de todo", dijo White, de 32 años, terapeuta física de Suffolk, Va. Finalmente se vio obligada a complementar la alimentación de su bebé, Austin, con leche en polvo. "Nunca imaginé que lactar sería tan complicado y difícil".

Actualmente casi el 75 por ciento de los bebés estadounidenses empiezan su vida alimentándose de mamá, lo que les confiere una fuerte inmunidad contra las enfermedades y otros beneficios.

Nadie sabe cuántas mujeres tienen dificultades para lactar, pero las que batallan experimentan las mismas frustraciones: las que necesitan ayuda muchas veces tienen que aprender solas a distinguir entre mitos y realidades.

Muchos médicos no están informados sobre los problemas de lactancia, y hay pocos buenos estudios al respecto. Los seguros de salud, como Medicaid, generalmente no dan cobertura para consultas relacionadas con problemas de lactancia, ningún estado acredita a especialistas del ramo, y algunos recomiendan remedios cuya eficacia no está demostrada y pueden incluso ser peligrosos.

Una reseña sobre estudios de fármacos para incrementar la producción de leche materna, publicada el año pasado en la revista Breastfeeding Medicine, concluyó que tales productos, "parecen tener muy poco o ningún efecto benéfico".

El análisis descubrió que estudios con frecuencia mencionados sobre dos fármacos –la metoclopramida y la domperidona– contenían graves deficiencias. En cuanto a la seguridad en la aplicación de las fórmulas, muchos estudios recurrieron a la observación de efectos secundarios en bebés u omitieron hablar del tema.

Menos estudios hay sobre la eficacia y efectos a largo plazo de los remedios herbales, que han sido utilizados desde generaciones atrás por muchas culturas para aumentar la producción de leche materna. Aún más, muchas veces los suplementos herbales son vendidos sin autorización del gobierno, la dosificación no tiene parámetros, y se ha sabido de algunos productos que contienen sustancias tóxicas, de acuerdo con la Academia de Medicina de la Lactancia.

"A mí no me gustan las hierbas", dijo la doctora Ruth Lawrence de la Facultad de Medicina de la Universidad de Rochester y autora del principal texto médico sobre la lactancia.

"Pueden poner cualquier cosa en esa botella. No existe ningún control de calidad". White no notó ningún efecto secundario de los remedios herbales en su organismo ni en el de su bebé, pero dijo que se deprimía cuando tomaba la metoclopramida, o Reglan, un medicamento contra la náusea que se ha estado vendiendo también como remedio para la baja secreción de leche.

En la caja se menciona la depresión como posible efecto secundario.

"Me sentía como si estuviera fuera de control. No podía controlar mis emociones", dijo White.

Lo que más ayudó a White fue un sistema suplementario de lactancia, un dispositivo a través del cual el bebé recibe leche materna al mismo tiempo que leche en polvo por medio de un tubo que se ajusta al pezón de la madre. Casi siempre los problemas de lactancia insuficiente se pueden resolver aumentando la frecuencia de la misma o con una bombita de leche.

Primero se debe intentar con estos métodos de oferta y demanda, de acuerdo con la Academia de Medicina de la Lactancia.

Muy pocas mujeres tienen razones biológicas para producir poca leche, afirman los expertos.

Las cirugías de seno o problemas endócrinos pueden inhibir la lactancia, aunque es más frecuente que el problema empiece cuando algo interfiere con las sesiones de lactancia frecuentes y plenas en los primeros días de vida del bebé.

En parte los hospitales tienen la culpa, dice el jefe del área de nutrición de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades, Lawrence Grummer-Strawn.

Un reciente estudio de los CDC realizado entre más de 2,600 hospitales y clínicas de maternidad concluyó que el 24 por ciento de ellos dan leche en polvo a más de la mitad de los bebés saludables y nacidos a su tiempo. En muchos hospitales "rutinariamente se separa a las madres de sus bebés, utilizan chupetes", y dan poca ayuda después de que las madres se van, dice Grummer-Strawn.

"Los médicos saben de lactancia menos de lo que deberían", dice la doctora Ann Borders, profesora asistente de obstetricia y ginecología de la Escuela de Medicina Feinberg de Northwestern University, y madre lactante.

"Creo que aprendí la mayor parte de lo que sé sobre lactancia a partir de mi experiencia personal". Gran parte de los estudios sobre los problemas de lactancia son relativamente recientes, se basan en estudios limitados y son financiados por compañías fabricantes de bombitas de leche.

No se sabe con certeza cuántas mujeres tienen el problema de insuficiencia lactante y cuántas perciben algún problema aunque tengan suficiente leche.

Muchas madres acuden a orientadores sobre lactancia, los cuales pueden o no estar certificados. Ningún estado extiende certificación a orientadores y no existen programas de capacitación normalizados.

Los expertos recomiendan que las madres verifiquen los títulos del orientador y les pregunten sobre su experiencia y capacitación.

Una comisión internacional aplica un examen de certificación a los candidatos que documenten al menos 1,000 horas de experiencia.

Los que lo aprueban, generalmente el 95 por ciento, se convierten en Asesores de Lactancia Certificados.

Más del 80 por ciento de los que toman el examen son enfermeras registradas y el dos por ciento médicos, pero también hay especialistas en dietas, parteras, educadoras de parto, y personas con incluso menor preparación.

En Estados Unidos hay más de 9,000 orientadores de lactancia certificados, lo que representa un incremento del 18 por ciento con relación a los que había en el 2003, de acuerdo con la comisión internacional de examinación.

Dicha cifra es aún muy pequeña, dice Grummer-Strawn. Según los CDC, por cada 1,000 nacimientos anuales hay sólo dos orientadores de lactancia.

Johnson escribe para

The Associated Press.

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