Para este verano de intenso sol, que mejor que lucir un excelente sombrero que además te proteja de los rayos del sol durante los días de playa o en los paseos al aire libre en el campo.
Estos deben armonizar en cuanto a su estilo y color con la vestimenta en general, de lo contrario romperían el equilibrio que debe reflejar la persona bien vestida.
Para usar el sombrero de manera adecuada debes tomar en cuenta la forma de tu cara.
CORTESÍA
Una versión más ligera y femenina del sombrero vaquero.
Si lo haces, sabrás cuál es el que se te ve mejor y, cuando sepas exactamente cuál es el que te favorece, descubrirás que te ayuda a verte fabulosa y súper elegante.
•Cara redonda: Añade longitud a tu rostro con un sombrero que te haga ver más alta, ya sea por medio de la copa o con algún adorno. Elige además el que tenga una amplitud suficiente para equilibrar tus contornos faciales. Evita copas redondas y anchas y las alas muy chicas.
•Cara larga: Haz que tu cara se vea más ancha con sombreros de copa pequeña, redonda y alas anchas y dobladas hacia abajo. Huye de los que tengan líneas verticales, copas altas, adornos en la parte de arriba de la copa o de los que tienen copas muy chicas o carecen de ella.
•Cara cuadrada: Disimula con sombreros de alas suavemente redondeadas y ondulantes y hacia abajo; pero siempre ancha.
No lleves los que tienen la copa en forma de cuadro o con forma de caja; o aquellos de ala demasiado angosta.
•Cara periforme: Te sentarán los sombreros con ala inclinada, los óvalos de marinero, aquellos cuyas alas puedan caer más allá de tu barbilla. Evita las copas puntiagudas y las alas angostas y rectas.
•Cara acorazonada: Para que la línea de tu barbilla parezca más llena, escoge sombreros con alas que bajen en la nuca o con velas y otros adornos que caigan sobre la misma región de tu cabeza.
•Cara adiamantada:
Usa un sombrero que amplíe tus sienes, como las pamelas y las de alas rectas. Huye de los estilos que dan anchura a las mejillas como las boinas.