Lo ves en los folletos y lo oyes decir a los agentes de bienes raíces que tratan de cerrar un trato: muchas ventanas. Mucho sol.
Las ventanas grandes suelen ser un eficaz factor de venta en una casa, pero "mucho sol" también significa "poca privacidad" cuando las ventanas de una recámara o del baño dan hacia la calle o la casa del vecino.
FOTOS: CORTESÍA
Los vidrios grabados, teñidos o con películas adheridas a ellos, pueden ser una buena opción para iluminar el baño sin perder privacidad.
¿Cómo generar privacidad sin impedir el paso de la luz solar? Aquí algunas sugerencias de expertos en diseño de interiores:
•Las persianas de madera (llamadas también "persianas California" o "plantation shutters"), son bonitas y de amplio uso, dice Sarah Richardson, conductora y productora de "Room Service", de Fine Living TV.
Si las tablillas son gruesas y de estructura fija, "reduces en casi un 15 por ciento la luz que entra a tu cuarto", explica Richardson. En cambio, recomienda celosías de madera de alta calidad con tablillas de dos pulgadas de profundidad. Cuestan menos y "las puedes recoger como una persiana veneciana".
Las persianas de madera se venden en muchos colores y tintes. La diseñadora de interiores Maureen Footer sugiere pintarlas de acuerdo con el color de los marcos o paredes para incorporarlas al diseño de la habitación.
•Las pantallas de madera tejida están de moda, dice Sue Sampson, coautora de Window Treatments Idea Book. Estas pantallas son "un producto 100 por ciento natural, por lo que están recibiendo mucha atención", dice.
La textura y el grosor varían, así que puedes escoger una parcialmente transparente o una que te dé privacidad total y oscuridad en la habitación.
Al igual que las persianas, las pantallas quedan bien con los paneles plegables de cortinas translúcidas o las cortinas de café. Las cortinas translúcidas oscuras son ideales, dice Richardson, porque aportan "un velo de privacidad y al mismo tiempo dejan entrar la luz".
Richardson sugiere paneles suaves sin forro con pliegue ajustado o invertido.
"Son cortinas texturizadas, no las que usaba tu abuelita, aquellas de media altura y con relleno que la gente ponía en la sala hace 20 años".
•Para las ventanas del baño, Tammy Jo Schoppet, editora de Rental Decorating Digest, sugiere películas adhesivas. No te asustes, dice, "las hay muy bonitas, vidrio teñido que permite el paso de la luz. En el estilo correcto se ven muy bien".
Es una opción fácil y barata. La película no es más que una calcomanía que se corta a la medida y se aplica sin adhesivo. Se quitan o reacomodan fácilmente y la humedad del baño no es un problema. Pero los grados de transparencia varían, así que antes de comprar debes asegurarte de que te den el nivel de privacidad que necesitas.
Schoppet menciona una desventaja: tu vista queda obstruida por completo. "Podrías sentir claustrofobia al no poder mirar hacia fuera".
Las pantallas shoji son paneles de tela o papel extendidos en un marco de madera, usados por tradición en los hogares asiáticos como mamparas o cubiertas de ventana. Schoppet las recomienda para la recámara porque dan privacidad y por su diseño interesante.
Además ocupan poco espacio, y si les pones rodillos, puedes hacerlas a un lado durante el día, cuando la privacidad no es tan importante.
Lucen limpias y arquitectónicas, dice Sampson, a quien también le gustan mucho las pantallas.
Como en el caso de las películas para ventana, su transparencia varía, por lo que debes tener cuidado al comprarlas.
•Vuélvete ecológica, dice Footer, quien recomienda las macetas de ventana para lograr una mayor privacidad. "Algo bastante alto, como un brezo o una maceta, ofrece una pantalla natural" y no bloquea la luz del sol, dice.
"Puedes hacer cosas de temporada que duran. No vas a tener que cambiarlas cada semana, pero su apariencia va a cambiar a lo largo del año". Si vives en un apartamento en la ciudad, Footer recomienda asegurarte primero de que te dejen colgar macetas afuera.
Si estás tratando de crear un diseño con el que estés a gusto por varios años, dice Footer, vale la pena gastar un poquito más para obtener una mejor calidad, y sugiere trabajar con expertos del ramo para medir bien tus ventanas.
Sin embargo, dice Sampson, es posible crear unas ventanas bonitas sin tener que hacer una gran inversión. "Los precios de las telas han disminuido; ya no es una decisión tan difícil como antes".