Albissola Marina, Italia – En el interior de una iglesia católica del
siglo XVI a un lado del mar Mediterráneo, un sacerdote viste las ropas
de un hombre de Dios y predica sobre el Espíritu Santo.
Afuera, dice mentiras.
"No soy un sacerdote en funciones", dice, hasta que se da cuenta de que
un reportero lo acaba de ver celebrando la misa de la noche del domingo.
Luego dice, que él sólo "ocasionalmente" dirige un servicio y no tiene
un ministerio activo. "Ministerio significa que uno tiene que estar en
una parroquia", dice.
De hecho, el paquistaní ha estado prestando sus servicios desde el otoño
pasado como pastor asociado de Nostra Signora della Concordia. También ha
estado dirigiendo una congregación más pequeña en el pueblo cercano de
Ellera.
Italia es al menos el tercer país en el que ha trabajado en parroquias
desde que negó cargos de abuso infantil en Inglaterra hace siete años y
medio, de donde huyó, antes de que pudiera ser juzgado.
Los errores judiciales y la ayuda eclesiástica han hecho posible su
travesía, como ha sucedido en muchos otros casos, según constató
The Dallas Morning News en su investigación de un año de duración de los
movimientos internacionales de los sacerdotes acusados. Líderes de la
iglesia en Inglaterra sacaron al sacerdote de la cárcel, mientras que
obispos de Pakistán lo dejaron trabajar a pesar de saber que era un
fugitivo. Además, prestó sus servicios en los Estados Unidos,
aparentemente sin haber pasado por una revisión de antecedentes.
Tal es el embrollo de la vida de este hombre, de quien inclusive su
nombre y edad no quedan claros. Él es el reverendo Yusaf Dominic, de 54
años, de la Arquidiócesis de Lahore, Pakistán, donde se ordenó y donde
técnicamente tiene su sede. Pero aquí en la Diócesis italiana de
Savona-Noli – cuyo líder dijo que no sabía nada del caso de abuso él
es conocido como el reverendo Dominic Yousuf, de 48 años.
En los escalones de la iglesia Concordia, el padre Dominic, no ofreció
ninguna explicación por la confusión. "No tengo nada en mente" sobre el
asunto, dijo durante una vaga entrevista en la que frecuentemente se
contradecía.
En la arquidiócesis de Newark, N.J., donde el padre Dominic trabajó en
la iglesia St. Francis of Assisi Church en el 2002, interrogantes sobre
el nombre del sacerdote le causaron risa al pastor asociado.
"Esa fue una pregunta que siempre estuvo bajo debate", dijo el reverendo
Eugene Field.
Uno de los acusadores del padre Dominic en Londres expresó indignación
ante la continuidad de asignaciones parroquiales que lo mantienen en la
presencia de niños.
"Eso pone los pelos de punta y hace que la sangre hierva", dijo el
joven, quien habló bajo la condición de no ser identificado. "Ese hombre
debe ser frenado".
Los viajes frecuentes del padre Dominic comenzaron en los años 70, mucho
antes de que fuera arrestado en Londres pero mucho después de que
fuera identificado como un pobre prospecto para el ministerio.
"Él no era un estudiante muy bueno", dijo Lawrence Saldanha, arzobispo
de Lahore, quien le enseñó en un seminario y ha sido jefe diocesano
desde el 2001. "Él no es coordinado en su pensar, ni lógico. Su mente no
es muy clara".
Cuando se le preguntó cómo un joven en esas circunstancias podría ser
considerado apto para el sacerdocio, el arzobispo contestó: "Esa es una
buena pregunta. No estaba en mis manos".
Unos cuantos años luego de que fue ordenado en 1974, el padre Dominic
comenzó a visitar Londres periódicamente y trabajó temporalmente en
parroquias de la Arquidiócesis de Westminster. Estudió en Roma a
mediados de los años 80, algunas veces pasando veranos como sacerdote
sustituto en el área de la ciudad de Nueva York.
El padre Dominic fue arrestado en 1996 mientras se encontraba en la
parroquia St. Bernard en Londres, acusado de abusar de dos jóvenes en la
década anterior. Luego de que otro sacerdote pagó la fianza para
liberarlo de la cárcel, él fue enviado a un centro de tratamiento
clérigo en el campo de Inglaterra administrado por la orden religiosa
Siervos de Paracleto, que se volvió famosa en los Estados Unidos por su
práctica pasada de ayudar a perpetradores de abusos a regresar al
trabajo parroquial.
En 1997, el padre Dominic desapareció y voló a su casa en Pakistán. Él
dijo al Morning News que había huido de Inglaterra luego de que
las autoridades del centro de tratamiento lo forzaron a firmar la
admisión de su abuso. Él dijo que no abusó de los jóvenes y que las
acusaciones fueron hechas en venganza porque trató de cobrar una deuda
al padre de uno de sus acusadores.
"Eso es basura", dijo uno de los acusadores al ser contactado por el
Morning News.
El actual líder del centro, el reverendo Liam Hoare, declinó hacer
comentarios y no dio información para hacer contacto para su predecesor,
quien supervisó el tratamiento del padre Dominic. No fue posible
localizar a ese sacerdote, de quien Hoare dijo había sido reasignado a
las Filipinas.
El padre Dominic dijo que las autoridades británicas le devolvieron su
pasaporte cuando dejó la cárcel, algo que las autoridades declinaron
confirmar.
Los archivos de la Arquidiócesis de Westminister no contienen
información sobre cómo el padre Domiic salió de Inglaterrra, dijo
Timothy Livesey, vocero de la sede. Concedió, sin embargo, que
representantes de la iglesia habían cometido un error al responder por
la fianza de Dominic.
El reverendo Tony Brunning, un antiguo amigo del padre Dominic y quien
supuestamente garantizó la fianza, no quiso dar comentario.
Después de que el padre Dominic huyó, la arquidiócesis "pagó
injustamente" los 3,600 dólares que debía el padre Brunning. Livesey
identificó al clérigo que autorizó el pago como el reverendo Ralph
Brown, vicario general de la sede religiosa en ese tiempo. Monseñor
Brown no respondió a una petición de entrevista.
En Gran Bretaña, es un crimen indemnizar a alguien que debe una fianza,
y Livesey admite que la arquidiócesis estuvo bajo investigación judicial
por el acto de Monseñor Brown. Las autoridades nunca fincaron cargos
contra la arquidiócesis o sus funcionarios.
Monseñor Brown "no se dio cuenta que había algo malo" en lo que hacía y
ha pedido disculpas, dijo Livesey.
El investigador original del caso, el detective Keith Olivant, dijo que
lo que sucedió fue "una ofensa absoluta en la cual la ignorancia no es
una excusa". El detective añadió desconocer porque no se hicieron cargos
a la arquidiócesis.
"Es algo por lo que deberían haber sido enjuiciados", dijo.
Una vocera del Servicio Fiscal de la Corona se negó a dar comentarios
porque el caso aun está abierto.
|
DMN / Mona Reeder
El reverendo Yusaf Dominic negó varios cargos de abuso de menores
hace 7 años en Inglaterra y huyó antes del juicio.
|
Le dan 'carpetazo' al caso
Gran Bretaña y Pakistán no tienen un tratado de extradición, y la
policía de Londres, aparentemente, dejó de trabajar en el caso.
Uno de los acusadores entrevistados por el Morning News dijo que
nunca había escuchado de la actual investigadora en el caso, la
detective Caer Taylor. La detective dijo a The News que no sabía si el
caso estaba aún pendiente y, cuando se le dijo que un reportero había
localizado al sospechoso, ella no preguntó su dirección.
En vez de permanecer más allá del alcance de la ley, el padre Dominic se
trasladó a países donde la extradición era una rutina primero los
Estados Unidos y, posteriormente, Italia.
Dejó Pakistán luego de que los líderes de la Arquidiócesis de Lahore le
prohibieron el ministerio, dijo el arzobispo Saldanha.
Para 1999, él había ido a Nueva York, donde trató de que las diócesis
estadounidenses lo contrataran. Los Ángeles y Brooklyn estaban entre las
que rehusaron, citando informes negativos de Lahore.
El reverendo John J. Brown, director de personal del clero en Brooklyn,
dijo que la Arquidiócesis de Lahore no reveló que había un caso criminal
en Londres. Líderes de la iglesia de Lahore sabían que existía tal caso,
según una carta de un funcionario de la iglesia británica dirigida a uno
de los acusadores del padre Dominic.
Monseñor Brown dijo que el padre Dominic sí mencionó el caso, pero dijo
que había sido exonerado. Dijo que no verificó tal afirmación con las
autoridades.
El oír los detalles sobre el caso del padre Dominic es algo
"perturbador", dijo Monseñor Brown, agregando que la iglesia
estadounidense debe confiar en que los obispos extranjeros sean honestos
acerca de los sacerdotes de su país que vienen a trabajar a Estados
Unidos.
Después de no tener suerte en los Estados Unidos, el padre Dominic
regresó a Pakistán, donde el arzobispo Saldanha dijo que trabajó en una
escuela musulmana en Lahore y luego halló un líder católico que lo
llevaría a otra parte de Pakistán: el Obispo Andrew Francis, líder de la
Diócesis de Multan.
El padre Dominic se convirtió en pastor de la catedral de Multan "sin
nuestro permiso", dijo el arzobispo Saldanha. Pero después de un tiempo,
el obispo Francis envió al sacerdote de nuevo a Lahore.
"Había cierta animosidad personal", dijo el arzobispo, quien agregó que
no sabía ningún detalle. No se pudo establecer contacto con el obispo
Francis para que ofreciera sus comentarios.
Luego, el padre Dominic intentó suerte nuevamente en los Estados Unidos.
Y esta vez, tuvo éxito: La Arquidiócesis de Newark lo puso a trabajar en
el verano de 2002, poco después de que los obispos estadounidenses
aprobaron una nueva política de abuso sexual de "cero tolerancia"
durante su reunión anual en Dallas.
Fue asignado a la iglesia St. Francis of Assisi en Ridgefield Park bajo
órdenes de la sede religiosa, dijo el padre Field, el sacerdote que
trabajó con él. Field dijo desconocer quien giró tal instrucción.
En Newark, la oficina arquidiocesal que supervisa a los sacerdotes
visitantes dijo que no tenía ningún registro del padre Dominic. El
reverendo William Fadrowski, que era el director ejecutivo del personal
clérigo en el 2002, dijo que nunca había escuchado del sacerdote y que
no comprendía cómo se le había permitido trabajar en St. Francis.
"Todo esto simplemente no me parece correcto", dijo el monseñor
Fadrowski. "Es muy, muy anormal", dijo Monseñor Fadrowski. El arzobispo
Myers dijo que él tampoco reconocía el nombre del padre Dominic y
caracterizó su presencia en la iglesia como "rara".
"Ciertamente, no va de acuerdo a nuestras políticas y expectativas',
dijo.
El arzobispo Saldanha inicialmente dijo creer que el padre Dominic vivía
en la iglesia de Nueva Jersey durante "una visita privada" y que no
ejercía su ministerio. El arzobispo Myers no preguntó si el sacerdote
debería o no ejercer sus funciones, dijo el arzobispo Saldanha.
En una entrevista posterior, sin embargo, el arzobispo Saldanha dijo que
había recibido una petición de informe de antecedentes de Newark, pero
que no lo llenó o regresó. También dijo que el padre Dominic
ocasionalmente había dicho misa mientras estaba en St. Francis, pero que
"no hacía ningún trabajo pastoral... no trataba con la gente".
El padre Dominic dejó Francis luego de cerca de dos meses, de acuerdo
con el padre Field, quien dijo que pensaba que el sacerdote había
regresado a su país de origen debido a problemas con su visa de
religioso.
No queda claro a dónde fue el padre Dominic después de Newark. Pero para
el pasado octubre, él estaba viviendo en la Riviera italiana, trabajando
en un pintoresco balneario de Albissola Marina y arriba en las colinas
de Ellera.
Al anunciar la designación del sacerdote en el otoño pasado, el boletín
de la Diócesis de Savona-Noli lo describió como un amigo del obispo,
Domenico Calcagno.
En una entrevista, el obispo dijo que se había reunido con el padre
Dominic cuando él viajó a Pakistán a principios de los años 90, antes de
tomar posesión de su actual cargo. En ese momento, dijo el obispo
Calcagno, él era sacerdote que trabajaba en la oficina de misiones
exteriores del Vaticano y el padre Doménico estaba enseñando en un
seminario de Lahore.
El obispo dijo que el padre Dominic vino a su diócesis el pasado otoño
luego de que el jefe de la Arquidiócesis de Lahore había solicitado un
reemplazo temporal para el sacerdote mientras él trabajaba en un libro.
El obispo Calcagno se puso pálido cuando un reportero le dijo sobre el
caso penal de Londres y que los líderes eclesiásticos en Pakistán
estaban familiarizados con ellos.
"Estoy absolutamente desinformado de esto", dijo el obispo. "Esto es muy
extraño. Recibí un fax escrito del obispo. Él me estaba pidiendo ayudar
al padre Dominic con sus estudios. Para mí, no había razón para
sospechar nada sobre ello".
El arzobispo Saldanha inicialmente dijo al Morning News que no
sabía dónde se encontraba el padre Dominic y que no se había comunicado
con ninguna diócesis italianaPero cuando supo que el diario había
ubicado al sacerdote y entrevistó al obispo Calcagno, el arzobispo
reconoció que él le había dado permiso al padre Dominic para "estudiar
teología e hiciera alguna labor en una casa Antigua, no trabajo en una
parroquia", en Italia.
El obispo Calcagno dijo que planea conservar al padre Dominic en el
servicio, "poniendo una mirada atenta sobre él desde ahora".
El arzobispo Saldaña dijo que preguntaría al padre Dominic "lo que
realmente está haciendo".
Y el sacerdote sigue profesando su inocencia. El padre Dominic dijo que
algunas veces grita a Dios, pidiendo por qué ha sufrido así.
"Ellos realmente han devastado todo mi sacerdocio", dijo. "Simplemente
soy una persona indefensa".
El reportero Brooks Egerton informó desde Dallas, y el reportero
Reese Dunklin reportó desde Albissola Marina.