La extensión de Lemmon Avenue entre Oak Lawn y Lomo Alto podría ser bautizada como el Paseo de los Tacos.

EVANS CAGLAGE/DMN
Los camarones a la diabla (salteados en chile chipotle) con arroz es uno de los platos elaborados de Tradición, donde lo más interesante del menú está en las botanitas típicas mexicanas.
El grupo de restaurantes en Lemmon que compiten contra las taquerías y sitios Tex-Mex a lo largo de Maple Avenue a unas cuadras, consiste más que nada de franquicias.
A estos se añade Tradición, un restaurante que busca los mismos clientes pero que frece una experiencia ligeramente más elegante. Su comida tiene tendencias realmente mexicanas. Y como llegó hace apenas dos meses, lucha por definirse en esta comunidad culinaria.
Yo llamaría a Tradición un negocio oscuro y prometedor, pero el exterior amarillo borra esa imagen. Por dentro es un restaurante que antes fue asiático y ahora sirve comida mexicana. En una esquina hay una barra de sushi.
Pero las quejas sobre la decoración se evaporan cuando Ricardo Ávila te entrega la primera margarita. Ávila, dueño junto a su madre de Avila's en Maple Avenue desde 1986, sabe como dirigir un negocio.
A diferencia de Avila's, que es básicamente Tex-Mex, Ávila busca el gusto más rústico de México con su segunda empresa. Con ese fin, el alma del menú se basa en antojitos.
Los sopes de brisket te darán una noción de la cocina. Tienen una calidez tostada que se transmite a través de sus ingredientes: carne deshebrada, lechuga cortada en tiras, tomates picados y crema ácida. También hay sopes de cerdo y pollo. El brisket no es popular en México, sino que viene de una receta de la familia de Ávila y sus raíces texanas.
Si se te antoja el cerdo puedes optar por los tamales, servidos en su hoja, o los tacos al pastor. La sencillez de los tacos es especialmente atractiva: el cerdo con cebolla y piña es servido en tortillas hechas a mano. De hecho, pide más tortillas y guacamole, pues una porción es demasiado modesta.
Si quieres más masa, prueba las quesadillas. La versión de queso y champiñones con chile poblano es pegajosa, melosa y picante.
Entre los antojitos también hay ceviche, que tiene un toque ácido. Los pedacitos de róbalo son la base del ceviche tradicional, condimentado con cebolla, chile y tomate. Para una versión más jugosa, prueba el ceviche tropical, con mahi mahi, mango y jícama.
Si todos estos ceviches se hacen populares, quizá Ávila deba convertir esa barra de sushi en una barra de ceviche.
Por cierto, el costo de los platillos mencionados es de menos de $5 cada uno.
En el chile relleno mantiene bien su gusto. El chile poblano es genuinamente picante y el plato es asado en lugar de frito. El mejor es el relleno de brisket.
Pero en serio, la mayoría de la gente que llega aquí al final terminará gravitando hacia los antojitos.
Addison escribe para The Dallas Morning News.